Mujeres de magnates
¿Le dice algo el nombre de Ivana Marie Zelnícková? Tal vez a nadie, pero si se habla de Ivana Trump, de inmediato se le identificará como “la ex esposa de Donald Trump”. Esta ex atleta y profesora de educación física de origen checo, junto con Wendi Deng, una empleada china, y Erica Baxter, una mediocre cantante y modelo australiana, son ejemplos de cenicientas modernas. Cuatro bodas y un mismo apellido Ivana Trump se dispone a casarse, por cuarta vez. Ahora, con Rossano Rubicondi, un bailarín italiano 23 años menor que ella. Este es otro de los muchos capítulos alimentadores de la llamada prensa rosa que componen su vida. Nacida en Zlin, una pequeña ciudad de la República Checa, el 28 de febrero de 1949 (sí, tiene ya 58 años), desde que era una niñita su padre decidió entrenarla para que llegara a ser campeona de sky. La meta eran los Juegos Olímpicos de 1972, pero el seleccionador del equipo checo no eligió a la joven. Titulada ya como profesora de Educación Física, en la Universidad Carlos, de Praga, Ivana no se sintió a gusto en un “gris país comunista” y consiguió viajar a Canadá. Allí conoció al también esquiador Alfred Winklmayr, de origen austriaco, con quien se casó en 1971. La pareja se asentó en Montreal, pero con todas las cosas buenas de la vida que ofrecía el mundo occidental a una mujer tan espectacular como ella, Ivana dejó el deporte por las pasarelas y comenzó a ser conocida en los círculos sociales canadienses. Alfred fue borrado del mapa. El matrimonio No habían pasado más de cinco años cuando, trabajando como modelo para una agencia que publicitaba los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, la checa sintió los ojos de un hombre clavados en ella. Esa mirada cambiaría su vida, pues su emisor era Donald Trump, un joven empresario con mucho empuje, aunque por entonces, su fortuna “apenas” llegaba a los 20 millones de dólares. Desde su primer encuentro hasta el enlace, sólo pasaron nueve meses. Y entonces Ivana conoció el significado de la palabra glamour. Donald le entregó las llaves de Mar- a-Lago, su fabulosa mansión en la exclusiva zona de Palm Beach, Florida, entre el Océano Atlántico y el lago Worth.
En algún momento dado, cada cual no fue sino una mujer más sobre el planeta; su nombre no causaba furor —o envidia— cada vez que se mencionaba. Pero después de que estas tres mujeres se casaron con algunos de los hombres más ricos del mundo, sus vidas adquirieron glamour.

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Muy ilustrativo. ¿Qué pasó con las otras dos personas mencionadas al principio del post?
También debemos recordar a las mujeres que han triunfado "solas". No por ser la esposa o ex de tal o cual.
He disfrutado con tus "frases célebres" y la sección "Quién soy".
Germán | 28-08-2007 - 10:04:12 GMT -5 #
Las mujeres no deben ser recordadas, por estar con magnates, sino por haber sabido ellas mismas salir adelante! Las mujeres tenemos mucha fuerza y capacidades para salir adelante solas!
Made | 08-03-2008 - 22:40:38 GMT -5 #